martes, 14 de noviembre de 2017

El cuento del río (Misión y visión)

En cualquier proyecto existe una meta, y si el equipo involucrado en el proyecto persigue los mismos objetivos y logra focalizar sus esfuerzos hacia el resultado esperado, las probabilidades de llevar el barco a buen puerto son altas.

Normalmente, la figura interesada en el proyecto tiene una imagen mental del futuro, es capaz de situarse en el momento de la consecución del mismo y ver todos los beneficios que vendrán de la mano de un proyecto exitoso, esto es la visión.

En la práctica, los proyectos ágiles utilizan las iteraciones que no son más que mini proyectos con una meta definida, que cuando se suman al resto de las iteraciones que componen a todo el proyecto forman el panorama global, el rompecabezas completo, materializan la visión. Cada meta de cada iteración es como una misión que el equipo debe lograr, así surgen estos dos conceptos tan importantes en las metodologías ágiles. La misión y la visión.

He aquí un pequeño cuento que ilustra la visión y la misión, y que puede ser utilizado como herramienta para explicar estos importantes conceptos.


El cuento del río

Érase una vez un joven y apuesto enamorado que vivía obsesionado con una hermosa mujer, que vivía en una cabaña, del otro lado de un caudaloso río. Cierto día, durante un paseo por el campo, el joven vio a la hermosa mujer recogiendo leña cerca de la ribera. No pudiendo contener su impulso, se acercó a ella.

– Hermosa dama, he vivido obsesionado con su bella figura y su lindo rostro por mucho tiempo, sería para mí un honor si pudiera visitarle esta noche para susurrarle palabras de amor a la orilla del río – dijo el joven.

La mujer lo miró y pudo notar que se trataba de un caballero apuesto cuyos ojos reflejaban bondad.
– De acuerdo noble caballero, le espero esta noche, tenga cuidado de que mi padre no lo vea o correrá un gran peligro, no le gusta que yo tenga pretendientes.

Acto seguido la mujer salió corriendo rumbo a su cabaña.

Aquella noche, el joven llegó entusiasmado al río, que se encontraba en completa oscuridad. No podía ver más allá de unos cuantos metros y atravesarlo sería una verdadera hazaña. Se armó de valor y con decisión saltó hacia la roca más cercana.

Levantó la vista y saltó hacia la siguiente roca. Sin embargo, su camino no sería recto, pues las rocas se encontraban de forma dispersa y era imposible seguir una ruta fija, sin embargo, utilizaba su sentido de orientación para regresar al camino. Cuando por fin alcanzó la orilla, levantó la vista y pudo ver una silueta que le aguardaba. Eufórico corrió hacia ella y la abrazó. Para su sorpresa recibió un fuerte golpe que lo derribó y escuchó una furiosa voz que lanzaba todo tipo de improperios contra él. No le quedó otra que salir corriendo, dándose cuenta que se había equivocado de persona y en lugar de abrazar a su amada, había abrazado al ofuscado padre.

Al día siguiente volvió a encontrar a la hermosa mujer recogiendo agua del río.

– Hermosa mujer, traté de verle anoche, pero en la oscuridad he equivocado la ruta al saltar entre las rocas y me topé con su padre que por poco me muele a palos. Tendremos que pensar en otra cosa – dijo.

– De acuerdo – respondió ella -, ¿qué le parece que esta noche yo le espero en el mismo lugar, pero esta vez sostendré una vela en las manos, para que guiado por la luz pueda usted llegar?

El hombre respondió afirmativamente y aquella noche que estaba aún más oscura que la anterior llegó nuevamente a donde comenzaría a saltar entre las rocas. Se sintió feliz cuando pudo ver desde aquella orilla la luz de la vela que su amada sostenía para guiarle. Saltó nuevamente de roca en roca atravesando el río, pero esta vez cuando tenía que desviarse un poco debido a la ubicación de las rocas, bastaba con que levantara la vista para seguir hacia donde la luz de la vela resplandecía. De esta forma, llegó a la otra orilla en donde la hermosa mujer le aguardaba sonriente con aquella vela en las manos.
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En el cuento anterior la Misión del hombre joven consiste en llegar al otro lado del río para abrazar a su enamorada, la vela simboliza la Visión, pues le permite volver al camino correcto ante cualquier posible desvío con solo levantar la vista.

En un proyecto ágil es muy recomendable colocar un cartel a la vista de todo el equipo, con la Misión de la iteración actual y la Visión del proyecto completo, de manera que siempre se tengan presentes. El facilitador o líder, tiene que recordarle constantemente al equipo mirar el cartel para que no se desvíen del objetivo.

domingo, 15 de octubre de 2017

Amar es un Verbo

El Amor es el fruto del Amar

“En un seminario en el que yo hablaba sobre el concepto de proactividad, un hombre dijo: 'Stephen, me gusta lo que dice. Pero las situaciones difieren entre si. Por ejemplo, mi matrimonio. Estoy realmente preocupado. A mi esposa y a mí ya no nos unen los antiguos sentimientos. Supongo que ya no la amo, y que ella ya no me ama a mí. ¿Qué puedo hacer?

- ¿Ya no sienten nada el uno por el otro? - pregunté.

- Así es. Y tenemos tres hijos, que realmente nos preocupan.  ¿Usted que sugiere?

- Ámela - le contesté.

- Pero le digo que ese sentimiento ya no existe entre nosotros.

 - Ámela.

 - No me entiende. El amor ha desaparecido.

- Entonces ámela. Si el sentimiento ha desaparecido, ésa es una buena razón para amarla.

- Pero, ¿Cómo Amar cuando uno no ama?

- Amar, querido amigo, es un verbo. El amor es el fruto del Amar, el verbo. De modo que ámela. Sírvala. Sacrifíquese por ella. Escúchela. Comparta sus sentimientos. Apréciela. Apóyela. ¿Está dispuesto a hacerlo?"

(De “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”,  del Dr. Stephen R. Covey)

jueves, 12 de octubre de 2017

Cuento del Picapedrero

Se trata de la sencilla historia  de un picapedrero. ¿Cómo puede un picapedrero abrir un gigantesco canto rodado? Empieza por utilizar un enorme martillo con el que golpeaba la roca graní­tica con toda la fuerza que puede. La primera vez que la golpea no le hace ni una muesca, no le arranca ni un trocito, nada. Retira el martillo y vuelve a golpear un ay otra vez, 100, 200, 300 veces, sin producir una sola grieta.

Después de tanto esfuerzo, la roca no muestra ni la más ligera grieta, pero él sigue golpeándola. A veces, pasa gente a su lado y se ríe de su persistencia cuando es evidente que sus acciones no están teniendo él menor efecto. Pero un picapedrero es muy inteligente. 

Sabe que, por el hecho de no ver resultados inmediatos de las acciones que realiza, eso no quiere decir que no se esté haciendo ningún progreso. Continúa golpeando la roca en diferentes puntos, una y otra vez, y en algún momento, quizá cuando lleve 500 o 700 golpes, o en el que hace 1.004, la piedra no sólo se astilla, sino que se abre literalmente por la mitad. 

¿Ha sido ese único y último golpe el que ha abierto la piedra? Desde luego que no.

Ha sido la presión constante y continua que ha aplicado al desafío al que se enfrentaba.

martes, 12 de septiembre de 2017

El Cuento Del Medallón


El monarca tenía un ánimo muy cambiante y pasaba con facilidad  de la euforia a la depresión, de la exaltación al abatimiento, del encanto al desencanto. 

Cuando la cosecha del reino era abundante, se sentía pletórico y exultante, pero cuando era escasa, se notaba insuperablemente  melancólico y sin ganas de vivir. Siempre estaba en extremados estados de ánimo, con altibajos emocionales qué, incluso, a él mismo le avergonzaban, pues consideraba que no eran propios de un monarca equilibrado. 

Tan desesperado estaba por sus altibajos anímicos que hizo una proclama pública:

“Aquel artesano que proporcione al rey un medallón que pueda servirle de consuelo y procurarle equilibrio, será recompensado con creces”.

 Todos los artesanos del reino se apresuraron a  preparar medallones de las más variadas formas, pero ninguno le reportaba sosiego al espíritu del monarca.

 Un día se presentó en la corte un artesano de otro reino y le entregó un medallón al monarca. El rey lo miró detenidamente, sólo por un lado, y no encontró en el mismo nada que mereciera especial atención. Indignado, dijo:

-¿Es que pretendes tomarme el pelo, extranjero? No veo nada de especial en este medallón y te haré ahorcar si tus intenciones son burlarte de mí.

-En absoluto, majestad. Me temo que no ha observado el medallón por el otro lado. Ruego a su majestad que tenga a bien hacerlo y le aseguro que, si observa lo que ahí se indica, no volverá a padecer desequilibrios de ánimo.

El rey dio la vuelta al medallón y leyó para sí la inscripción que había en ese lado del medallón y que rezaba:

“Porque hay abundancia, hay escasez; porque hay escasez, hay abundancia. Pero una y otra pasan, incluso el estado de ánimo de su majestad”.


Gracias a ese recordatorio el monarca equilibró sus estados de ánimo. Todas las noches leía la sabia inscripción y lograba conciliar un sueño profundo y reparador.

martes, 15 de agosto de 2017

La fuente de la miseria humana

Fue una de las más grandes tragedias que se hayan visto. Ellos fueron encarcelados por un crimen que no cometieron. Sus captores no revelaron cuál era el supuesto crimen, pero de cualquier modo los mantenían presos. Les eran cubiertas sus necesidades básicas, pero sus vidas eran un infierno. Casi todos los momentos de cada día eran atormentados y maltratados. Eran insultados constantemente y se les decía que eran unos buenos para nada.

Estaban llenos de preocupaciones y de miedos acerca de cualquier cosa y de todo. Eran victimizados y se les daban tantos mensajes cruzados que se volvieron inseguros de quienes eran y de lo que podían lograr. A algunos de ellos se les aislaba de los demás, mientras a otros se les mantenía en mala compañía, con aquellos quienes constantemente los presionaban. Algunos querían morir. Algunos se mantenían luchando con la vida. Todos eran mantenidos en algún grado de cautiverio.

Eran constantemente criticados acerca de lo que hacían. Se les hacía sentir pésimo cada vez que cometían una equivocación. Se les mantenía alejados de todo lo que habían querido siempre. Su decepción y desesperanza crecía cada día. Ellos se auto compadecían y lanzaban su frustración unos a otros. Mientras tanto, sus captores empeoraban las cosas y los prisioneros solo se preguntaban si esto terminaría alguna vez. Estaban sobrecargados por todo lo que eran forzados a hacer. Sufrían y estaban desamparados.

Se les concedían momentos de "libertad", pero no era libertad realmente. Muy dentro de ellos, sabían que tendrían que soportar el dolor que pronto sus captores les infligirían nuevamente, y el alivio temporal no significaba nada. Ellos sufrían la mayor parte del tiempo. Su salud decaía por el maltrato. Muchos de ellos no podían ni dormir. Sus vidas estaban privadas del significado que alguna vez habían tenido. Caminaban deprimidos, ansiosos, temerosos y frustrados de todo. Anhelaban la libertad.

Así que, ¿Quiénes eran ellos?, ¿Quiénes eran sus captores? 'Ellos' eran la raza humana, y sus captores eran sus mentes

Desde tu nacimiento, has aprendido maneras habituales de pensar, sentir y comportarte. Muchos de estos hábitos te aprisionan en la infelicidad, la soledad, la auto duda, la auto conmiseración y el odio. Estos a su vez, afectan tu salud, tus relaciones y tu vida.

Todos queremos ser felices, ¿No es así? Todos queremos tener una existencia significativa. Todos queremos sentirnos conectados a alguien, a algo. Todos queremos compartir nuestras vidas con nuestros seres amados. Queremos vivir nuestras vidas con la libertad de hacer lo que queremos.
En algún punto en el pasado, fuiste puesto en esta Tierra. Tú naciste. En algún punto en el futuro, serás tomado de esta tierra. Tú morirás. Tal vez vayas al cielo, tal vez renacerás a una nueva vida, o tal vez no haya nada después de esta vida.

Como sea, el reloj sigue avanzando. No puedes retener cada momento que pasa.
Tienes una cierta cantidad de tiempo en la vida que ahora estás viviendo. Esta vida involucra muchos momentos de triunfo y deleite, tristeza y desesperación. Te guiará hacia tiempos de oscuridad y hacia tiempos más brillantes. Te toparás con oportunidades y problemas. Esta es tu vida.

Te encontrarás con ciertos personajes a lo largo del camino. Estos personajes te acompañarán en tiempos diferentes. Estarán aquellos que te aman, aquellos que gustan de ti, aquellos a quienes no les gustes, y aquellos a los que no les importes. Algunas veces te tratarán bien, y otras veces te tratarán mal. Algunas veces entrarán en tu vida y otras veces saldrán de ella. Algunas veces serán objeto de tu incontrolable e imperecedero amor, y a veces de cruel y devastador quebranto de corazón. Esta es tu vida.

Tú experimentarás muchos eventos durante tu estancia aquí. Algunos serán buenos y otros malos. Todos te enseñarán. Aprenderás muchas cosas. Algunas te serán útiles y otras no lo serán. Olvidarás muchas cosas; algunas serán importantes y otras no lo serán. Algunas veces fracasarás. Algunas veces tendrás éxito. Algunas personas nacerán con suerte, algunas sin ella. Tendrás momentos de esperanza y felicidad, y momentos de decepción y devastación. Esta es tu vida.

Estas se levantan como verdades inevitables de la vida. Mientras vives en este planeta tienes una opción primordial. Esta opción se reduce simplemente a esto: ¿Cómo quieres vivir? 

Algunos viven libres, algunos no. Para mí, vivir libremente significa vivir felizmente, ser exitoso, conectándote maravillosamente con otros y haciendo una diferencia real en el mundo. Para mí, el ser feliz se trata de crear en nosotros mismos de manera regular, buenos sentimientos y sensaciones, de manera que podamos disfrutar más lo que hacemos, y pensar en maneras más positivas y útiles. Para mí, ser exitoso se trata de lograr cualesquiera metas que nos hayamos establecido, sean estas materiales, espirituales, o simplemente el vivir una mejor vida. Para mí, conectar maravillosamente con otros se trata de manifestar relaciones y amistades con las personas que nos rodean, ayudándolos a sentirse felices y exitosos también. Para mí, hacer una diferencia real en el mundo, se trata de crear, desarrollar, mejorar o refinar algo, que tendrá un efecto positivo en el mundo.

Las verdades de la vida ocurrirán para todos una y otra vez de la misma manera. La verdadera pregunta otra vez es: ¿Cómo vivirás? Hasta este mismo momento en que lees esta oración, ¿Cómo has estado viviendo? ¿Te has estado sintiendo feliz y alegre la mayor parte del tiempo? ¿Has estado haciendo lo que te gusta hacer de un modo que lo disfrutas? ¿Has hecho relaciones significativas, y has conectado con la gente? ¿Has hecho una diferencia real en el mundo que te rodea?

Los seres humanos hemos logrado milagros. Considera todos los inventos a lo largo de los siglos. Comenzamos solo con recursos naturales y ahora hemos construido un mundo virtual. Hemos logrado crear cosas maravillosas con los elementos esenciales más sencillos. Tú solo tienes que detenerte a observar todo lo que podemos hacer ahora, que hace 150 años no podíamos hacer. Todos estos asombrosos inventos comenzaron en la mente de seres humanos. Con todo, la única máquina que poseemos, y que hasta ahora hemos fracasado en manejar con maestría, son nuestras propias mentes. Todo el progreso de la humanidad está basado en la satisfacción de nuestras necesidades, y en nuestro enfoque de ser más felices y exitosos. El tipo de progreso que ofrecemos aquí, es un progreso inherente a aprender a utilizar nuestras mentes con maestría.

Todos queremos liberarnos de nuestros problemas. Todos queremos sentir y experimentar Amor que perdure incondicionalmente y para siempre. Todos queremos vivir nuestras vidas tan bien como podamos y ser tan felices como podamos. 

Tú tienes el mismo número de problemas en tu vida ya sea que estés feliz y contento, o triste y miserable. La diferencia radica en qué tan libre te encuentres de ser afectado negativamente por esos problemas. El tipo de personas con las que te encuentras son ellas mismas, ya sea que estés construyendo relaciones exitosas ó destruyendo relaciones. Cuando te encuentras espiritualmente fascinado y libre, siguen sucediendo tanto cosas buenas como malas en el mundo. Tu opción es el ser libre en este mundo sin importar las circunstancias, o el ser sobrecargado por los problemas y aprisionarte en una dolorosa tortura en los aposentos de tu propia mente.

La fuente de la miseria humana está en la manera en que hemos aprendido a limitarnos a través de nuestras mentes. Es la manera en que aprendimos a pensar acerca de nosotros mismos y a tratarnos a nosotros mismos y a los demás. Ser libres de esta miseria incluye el retomar el control sobre nuestras mentes nuevamente y elegir la alegría sobre la miseria, la libertad sobre las cadenas que nos limitan, y el amor por encima del odio y el miedo que nos sofocan. Es entonces que descubriremos la verdadera fuente de la felicidad humana.

La libertad no solo es un ideal que todos perseguimos... es todo lo que podamos ser. No es miedo, tristeza, soledad, desesperación, pena, decepción, ira o dolor. La libertad es esperanza. Es sabiduría. Es felicidad. Es iluminación. Es amistad. Es humor. Más que todo, es amor.

Mucha gente se esfuerza constantemente en mejorar su vida. Sea que estés deprimido o muy estresado, temeroso o atascado en una zanja, incierto de qué camino tomar en tu vida, o simplemente buscando sobresalir en un área de tu vida, esencialmente todos estamos en el mismo viaje. Todos queremos hacer las cosas mejor, ser aún mejores, y sentirnos aún más felices.

Piensa en este curso como una guía. Puedes utilizarlo para explorar la aventura de la vida y saber cómo manejar esta aventura más exitosamente. Aprenderás sobre cambio y transformación. 

Aprenderás cómo manejar tu cerebro de la manera más efectiva. En este curso se discutirá el significado de lo que es vivir, el logro de la felicidad y el éxito. Te indicará los pasos para mejorar tus relaciones, hacer más amistades y a comunicarte de manera más influyente en tu vida. Te capacitará para manejar tu tiempo con maestría, relajarte donde solías estar estresado, y a motivarte. Te dará las claves para superar la mayoría de los problemas que enfrentas en tu vida y te ofrecerá una poderosa perspectiva y comprensión transformadora de la espiritualidad y tu conexión con el universo.
  
¿No sería agradable aprender a poner más sonrisas en más caras, poner más felicidad en más corazones y hacer una contribución que eleve la calidad de vida para otros en el mundo?
Permítenos ayudarte a entender algunas cosas de las que nunca antes te habías dado cuenta. Permítenos tomar toda tu perspectiva sobre la vida, y cambiarla, de manera que comiences a utilizar tu cerebro y tu cuerpo, y a vivir tu vida de una manera que te permita experimentar más amor, más libertad, más felicidad.


Muchas de las ideas que yacen dentro de los ejercicios de este curso vienen de la tecnología humana conocida como Programación Neuro Lingüística (PNL). 

Extracto del libro "Conversaciones" de Richard Bandler

jueves, 15 de junio de 2017

La leyenda de los 4 elementos


Antes del principio, el Creador de todas las cosas, el Hacedor-Arquitecto, el Dios de la Vida, decidió expandirse más allá de sí mismo para hacerse más sabio y más bello; fue entonces cuando emprendió la tarea de crear todo lo conocido y todo lo que aún no conocemos.
Y así fue que estiró su mano hacia el SUR, que es la dirección que marca el crecimiento y la fructificación, y de allí tomó AGUA y dijo: -"este es el elemento del que surge la vida, que lava y refresca, que hace crecer y da vitalidad; es el elemento que contiene las formas bellas, la emociones y los sentimientos..." Y asoció el Agua con lo femenino.
Luego estiró su mano hacia el NORTE, dirección de la renovación, del conocimiento y la sabiduría, tomó AIRE y dijo: -"este es el elemento del aliento, de la palabra y de la música, de la luz, el color y el perfume; es el elemento que contiene los pensamientos, las ideas y la creatividad; en él está la fuerza de la razón..." Y asoció el Aire con lo masculino.
Más tarde tendió su mano hacia el ESTE, dirección de lo nuevo, de los comienzos, del nacimiento, y de allí tomo FUEGO y dijo:- "este es el elemento de la iluminación y el esclarecimiento, de la purificación y de la fuerza de la vida, de la salud; él es el que contiene el poder de la fuerza espiritual, es la energía, la pasión y la acción..." Y vio que el Fuego también era masculino.
Por último, Dios llevó su mano hacia el OESTE, que es la dirección de la madurez, de la cosecha y de las recompensas, y de allí tomó TIERRA y dijo:- "este es el elemento de lo interior, de lo misterioso y lo secreto, de lo que muere para nacer; en ella las formas se han hecho materia, y contiene en sí la belleza del cambio y de lo dinámico como parte de la vida..." Y vio que esto también era femenino.
Luego el Gran Hacedor, con los cuatro elementos en las manos, comenzó a combinarlos creando así todo lo que existe y en orden de importancia, primero las formas más simples y creciendo así hacia lo más complejo. Y una vez concluida la creación, la puso en movimiento y comenzó a evolucionar, a crecer... y cosas nuevas surgieron de la creación, porque esta tenía vida, y Dios fue feliz porque con cada movimiento nuevo de la creación él mismo se renovaba, puesto que él es la creación.
Fue entonces que decidió hacer una especie consciente de sí misma y con la capacidad de colaborar con la Gran Obra Creativa del Universo. Se trataba del Ser Humano.
Así probó hacerlo con dos de los elementos, tierra y agua, amasando el barro con el que les diera forma; estos primeros seres eran torpes, sin vitalidad, inertes. Por ello es que decidió incorporar un tercer elemento que les diera el espíritu de la vida, el fuego.
Pero estos seres también estaban incompletos, no podían crecer ni reconocer en ellos al Creador, por lo que no comprendían para qué habían sido creados, carecían de alma. Así es que incorporó un cuarto elemento a la creación, el aire.
La creación más sentida hasta ese momento había sido el maíz, el alimento de los dioses. Y amó al ser humano como al maíz, el hombre fue como la carne del maíz. Y al soplar sobre él, el ser humano se esparció por la tierra, como granos de maíz volando al viento.
Repartió sus semillas por las cuatro direcciones de la Tierra: los granos blancos cayeron en las regiones frías del Norte dando lugar a los pueblos de piel blanca; los granos de mazorca oscura volaron hacia el Sur haciendo brotar a los pueblos de piel negra; los que volaron hacia el sol naciente, hacia el Este, fueron los granos más soleados, los más amarillos, nacieron entonces los pueblos orientales; mientras que los maduros granos rojos fueron hacia el Oeste, hacia América donde nacieron todas las Naciones Indígenas.
Dios habla en lo dinámico, en el cambio, así las cuatro grandes naciones-madre con sus modos diversos de relacionarse con la Tierra, cada cual con su propia cultura, comenzaron a caminar la Tierra, a encontrarse, y a mezclarse, a crear nuevos colores con los que pintar el Mundo.
De las cuatro direcciones de donde Dios extrajo los elementos primordiales, de los cuatro puntos cardinales, de esa unión, surgió la más sublime y hermosa de las combinaciones: el Espíritu Humano.
Pero los primeros hombres que poseyeron ese espíritu humano se creyeron superiores, creciendo dentro suyo un orgullo desmedido, sintieron que podían dominar la tierra, no solo vivir de ella, sabiendo lo perfecto de la creación, olvidaron la humildad y el respeto con que hay que tratarla, y entonces fueron, egoístas y crueles, dando mal uso a los poderes de la Naturaleza y dejando de escuchar la voz de ella, pues se sentían más importantes que ella, y al instalarse en ciudades y dejar de buscar nuevos caminos dejaron también de escuchar a Dios.
Entonces Dios vio que el ser humano aún no estaba preparado para tener un espíritu tan noble, pero como también lo amaba puesto que era la parte más hermosa de toda la creación, estableció una dificultad para que sólo aquellos que la resolvieran tuvieran acceso al espíritu y así pudiesen llegar hasta él, hasta Dios.
El Señor de la Creación se metió dentro del espíritu humano y se escondió en lo más profundo de cada ser, de cada hombre y cada mujer. Pero cuando los seres humanos intentaban encontrar su espíritu en lo interior (rezando o meditando) Dios mismo desde el fondo les susurraba sus propios errores para que no volvieran a cometerlos; entonces los seres humanos sentían mucha vergüenza y tenían miedo de Dios. Por eso es que nos cuesta tanto la soledad y el silencio interior.
Fue así que Dios, que no quería que le tuvieran miedo sino que lo amaran porque él mismo los amaba, dio una pista para resolver la dificultad del espíritu, y dijo: -"Que cada ser humano busque dentro suyo los elementos con los que fue creado, que sepa qué tiene de agua, qué tienen de aire, qué de fuego y qué de tierra, que distinga lo que hay de femenino y lo que hay de masculino en su propio ser. Si sigue con respeto los pasos de la creación, entonces encontrará su espíritu y así llegará hasta mí..."

Y dijo además: -"Cuando todos los seres humanos encuentren dentro suyo los cuatro elementos primordiales, serán verdaderos guerreros, nobles y puros, y toda la creación estará en armonía, y ellos podrán colaborar con la creación en lugar de destruirla..."

miércoles, 11 de enero de 2017

Cuento del Ermitaño

Se cuenta lo siguiente de un viejo anacoreta o ermitaño,  es decir, una de esas personas que por amor a Dios se refugian en la soledad del desierto, del bosque o de las montañas para solamente dedicarse a la  oración y a la penitencia.

Se quejaba muchas veces que tenía demasiado quehacer.

La gente preguntó cómo era eso de que en la soledad estuviera con tanto trabajo.

Les contestó:

"Tengo que domar a dos halcones,

entrenar a dos águilas,

mantener quietos a dos conejos,

vigilar una serpiente,

cargar un asno y

someter a un león".

No vemos ningún animal cerca de la cueva donde vives.

¿Dónde están todos estos animales?

Entonces el ermitaño dio una explicación que todos comprendieron.

 Porque estos animales los tienen todos los hombres, ustedes también.

Los dos halcones, se lanzan sobre todo lo que se les presenta, bueno y malo.

Tengo que domarlos para que sólo se lanzan sobre una presa buena,

son mis ojos.

Las dos águilas con sus garras hieren y destrozan.

Tengo que entrenarlas para que sólo se pongan al servicio y ayuden sin herir,

son mis dos manos.

Y los conejos quieren ir adonde les plazca, huir de los demás y esquivar las cosas difíciles.

Tengo que enseñarles a estar quietos aunque haya un sufrimiento, un problema o cualquier cosa que no me gusta,

son mis dos pies.

Lo más difícil es vigilar la serpiente aunque se encuentra    encerrada en una jaula de 32 varillas.

Siempre está lista por morder y envenenar a los que la rodean apenas se abre la jaula, si no la vigilo de cerca, hace daño,

es mi lengua.

El burro es muy obstinado, no quiere cumplir con su deber.

Pretende estar cansado y no quiere llevar su carga de cada día,

es mi cuerpo.

Finalmente necesito domar al león, quiere ser el rey, quiere ser  siempre el primero, es vanidoso y orgulloso,

es mi corazón.

miércoles, 4 de enero de 2017

Cuento del anillo

Un día un sabio maestro recibió la visita de un joven que se dirigió a él para pedirle consejo:

— Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?

El maestro sin mirarlo, le dijo:

— Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después... y haciendo una pausa agregó: — si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este problema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.
— E... encantado, maestro— titubeó el joven, pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.

—Bien— asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño y al dárselo al muchacho, agregó:

— Toma el caballo que está allá afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Ve y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas. El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes, quienes lo miraban con algún interés.

Pero les bastaba el escuchar el precio del anillo; cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y solo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. Alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta.

¡Cuánto hubiera deseado el joven tener esa moneda de oro! Podría entonces habérsela entregado él mismo al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda. Triste, subió a su caballo y volvió a donde el maestro se encontraba:

— Maestro -dijo- lo siento, no se puede conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera obtener dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
— Qué importante lo que has dicho, joven amigo —contestó sonriente el maestro—. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuanto te da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo. El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil con su lupa, lo pesó y luego le dijo:

— Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
— ¡58 MONEDAS! — exclamó el joven.
— Sí, -replicó el joyero— yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... si la venta es urgente...

El joven corrió emocionado a la casa del maestro a contarle lo sucedido.
— Siéntate —dijo el maestro después de escucharlo— Tú eres como este anillo: Una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?